CONSEJERIA FILOSOFICA
La consejería filosófica es  un área "nueva" de trabajo dentro de la filosofía retomada de la antigua Grecia. Se trata de ir juntos a un viaje de autodescubrimiento para asumir la vida de una manera distinta y logrando una tranquilidad interior.

La Consejería Filosófica

Así como la Filosofía para Niños y los cafés Filosóficos son comunidades de investigación filosófica grupales, la Consejería Filosófica es una discusión de investigación filosófica entre dos personas. En realidad, cualquier discusión entre dos filósofos viene a ser una "consejería filosófica " mutua. La diferencia reside en que los miembros de la comunidad filosófica nos reunimos espontáneamente porque tenemos un interés en investigar y ser investigados filosóficamente por nuestros colegas y amigos. A esto comúnmente lo llamamos "intercambio de ideas" entre filósofos. Pero el común de la gente no tiene acceso espontáneo al diálogo con filósofos. La Consejería Filosófica "crea" artificialmente este espacio con el objetivo explícito de iniciar una indagación filosófica. El Fundador del concepto contemporáneo de "Consejería Filosófica" fue el Dr. Gerd Achenbach, quien convencido de que

“la filosofía ha dejado atrás su antiguo papel de influir en el Estado y la sociedad y ha languidecido a reducirse al carácter de una ciencia de seminarios”

planteó la necesidad de ejercer la filosofía de una manera nueva y distinta a la académica tradicional.. Sus planteamientos fueron publicados en sus “Escritos sobre la Consejería Filosófica”. Según Achenbach se trata de volver a los inicios de la filosofía y
“ de juzgar esta mirada hacia los inicios de manera positiva (con cierto espíritu de aventura y el coraje necesario que se requiere para arriesgar cometer errores o equívocos), aún cuando a partir de aquellos inicios se desarrolle algo distinto e insospechado y a pesar de que ese primer paso no se reproduzca del mismo modo en que se dio originalmente"

Habiendo definido la Consejería Filosófica como "una manera de pensar conjuntamente (con otros)", abrió así en 1981 la primera consejería filosófica a nivel mundial. En 1982 funda además la “Sociedad de Consejerías Filosóficas (GPP)”. A partir de la cual el movimiento de Consejerías Filosóficas se han empezado a difundir a nivel mundial y tenemos en la actualidad aparte de la Sociedad Internacional de Consejerías Filosóficas dirigida por Achenbach, la Sociedad Americana  (ASPP), Canadiense (CSPP), Británica (SCP), Israelí (ISPPI), Holandesa (VFP), Noruega (NPP), Finlandesa (SFPY), Italiana y Australiana. En América Latina también se están organizando los Consejeros Filosóficos. Así, tenemos que en la Argentina también se ha fundado recientemente el Instituto Argentino de Análisis y Terapia Filosófica dirigido por María Emilia Pandolfi y Eduardo Rodríguez y que ha iniciado este año un proyecto de Counseling Filosófico o Consultoría Filosófica que intenta convertirse en un futuro en un posgrado.

En el Perú todavía hay gran reticencia con respecto a esta nueva rama del quehacer filosófico. El Proyecto de Filosofía Aplicada Buho Rojo inició un programa de Consejería Filosófica con relativamente poca difusión, siendo los resultados prelimiares aún muy escasos. Es por ello que queremos aprovechar la ocasión para animar a la comunidad filosófica peruana en general a participar en el ejercicio y/o investigación de esta rama en auge del quehacer filosófico mundial.

Uno de los temores principales que hemos observado de parte de la Comunidad Filosófica en el Perú frente a la Consejería Filosófica, es el hecho de que muchos consideran que se confunde con la terapia psicológica. Por ello considero necesario recalcar las dos diferencias esenciales entre la psicoterapia y la consejería filosófica:

1) En la psicoterapia se asume la autoridad implícita de determinada línea interpretativa psicoterapéutica por parte del Psicoterapéuta y de su cliente. Esta línea eno se cuestiona en sí misma, cosa que es ya totalmente antifilosófica, ya que en la filosofía justamente nos cuestionamos y buscamos los fundamentos últimos. Esto lleva a que en la psicoterapia se llegue sólo a una comprensión estrecha de los problemas, pues éstos e se interpretarán sólo desde 1 perspectiva.
La conversación además se desarrolla siempre entre una persona con problemas psicológicos y otra persona que la analiza según una teoría y que además tiene razón en todo con su análisis.

En la consejería filosófica, en cambio el trato es horizontal. Ambas partes discuten y exponen sus puntos de vista. No hay una parte obligada a descubrirse, mientras la otra se mantiene cubierta. Es en la discusión abierta y sincera en la que cada cual  se muestra cual es y expone sus punto de vista para analizar racionalmente los problemas expuestos y el contexto en el que se dan..

2) La segunda gran diferencia entre psicoterapia y consejería filosófica es que el filósofo necesariamente enmarcará el problema individual dentro de un contexto mayor, es decir que lo enmarcará dentro del contexto social, cultural e histórico correspondiente.

El psicoanálisis Freudiano nos da el diagnóstico de la causa más inmediata de nuestros eventuales traumas inconscientes, pero no cuestiona las causas, y por lo tanto, no da alternativas de como resolver estos problemas. Freud se limitaba a encontrar el origen más inmediato de los traumas, que en el caso de la sociedad victoriana se encontraban en una serie de frustraciones sexuales originados dentro de la familia cristiana monógama ligada por una propiedad privada común. Pero no cuestionó a esa sociedad, simplemente constató cómo es que surgían los traumas sicológicos dentro de esa sociedad.
Pero el diagnóstico que ofrece el psicoanálisis sólo indica el problema, no explica su origen último. Por ello mucha gente ha logrado determinar el origen de ciertos traumas o manías pero esto no ha llevado necesariamente a que la persona los pueda superar. Esto se debe a que el problema es que el evento o los eventos que han originado determinados traumas se han originado muchas veces por problemas que trascienden el evento particular y  se deben más bien a prejuicios y tabúes aceptados por una sociedad (como lo fue la sociedad victoriana). Estos prejuicios y tabúes a su vez tienen un origen económico, social, cultural e histórico que es conveniente analizar para entender el evento personal dentro del contexto global.

Siendo el hombre un ser social es además poco probable que pueda resolver sus problemas individualmente. Todo este análisis y desmenusamiento del problema requiere para su procedimiento de un ordenamiento de las categorías y conceptos por parte del interesado y de una capacidad de síntesis en la que el filósofo puede ofrecer un apoyo a través de la consejería.

Cabe recordar que cada filósofo tiene como base de su análisis de la realidad cierto sistema filosófico de comprensión del mundo. En base a su concepción filosófica del mundo también variará su modo de aproximarse al otro: en caso de la consejería filosófica, al aconsejado. El consejero no tiene por qué ocultar sus propias puntos de vista. El grado en el que el consejero filosófico interviene con sus propios puntos de vista varía según el nivel del diálogo que plantea el aconsejado y según lo considere conveniente cada consejero.

Podría argumentarse que también en este caso al igual que en la psicoterapia el consejero se encuentra en una situación de superioridad con respecto al aconsejado porque finalmente el consejero guiará la conversación en base a lo que sus presupuestos  filosóficos considerarán más sensato. La diferencia radica en que el consejero no está preso en las redes de una corriente de interpretación determinada que deberá regir durante toda la discusión, sino que puede adoptar su metodología a los cuestionamientos nuevos conforme estos van apareciendo. Si bien el consejero puede dar su opinión sobre determinados acontecimientos, esto no significa que el aconsejado inmediatamente desechará inmediatamente toda su visión del mundo anterior para tratar de adoptar la del consejero. Más bien esta apertura permite que la discusión sea más sincera y que ambas partes analicen conjuntamente los problemas expuestos.

Es cierto, por otra parte, que existen terapias psicológicas que trascienden el área de la psicología cruzándose con el de la filosofía. Es el caso de la terapia racional emotiva, la terapia cognoscitiva del comportamiento, la logoterapia y otras. Este tipo de cruces interdisciplinarios es sumamente positivo, ya que el encasillamiento de las diferentes áreas de estudio lleva a la limitación de los alcances de toda investigación. Al igual que la terapia racional emotiva y la terapia cognoscitiva del comportamiento la Consejería Filosófica  parte del supuesto de que los problemas emocionales implican problemas en la lógica interna del pensamiento del individuo, es decir, a contradicciones lógicas en el discurso (teoría) de la persona, o entre discurso y acción (teoría y praxis). En la mayoría de los casos los consejeros filosóficos no atienden casos considerados patológicos, aunque algunos como Gerd Achenbach, no se niegan a asumir también casos de este tipo. El argumento es que la eventual resolución de conflictos en el área psicológica son sólo momentos de la actividad de la consejería filosófica. Pero no es el objetivo último de la consejería.

Si tuviéramos que resumir en qué se diferencian ambas disciplinas, podríamos decir, entónces, que es en los objetivos. La terapia pretende solucionar supuestos problemas o trastornos emocionales. La consejería filosófica es un ejercicio racional en el que el hombre busca “un mayor control sobre su vida y su reflexión y el mecanismo de relación entre ambas” (Octavio Obando) y en el camino de dicha búsqueda eventualmente va resolviendo algunos conflictos emocionales y/o existenciales.

Carmen Zavala - Agosto 2000
¿Qué son los consejeros filosóficos?

Los consejeros filosóficos pueden provenir de diferentes corrientes filosóficas y se dedican a las siguientes actividades:
 
1.  Examen de los argumentos del cliente y justificaciones
2.  Clarificación y análisis de términos y conceptos.
3.   Exposición y examen de presupuestos implícitos e implicaciones lógicas
4.  Exposición de contradicciones e incoherencias
5.  Rastreo de teorías filosóficas y su significado para los asuntos del cliente:
a)  Influencia de teorías previas
b)  Teorías solucionadoras

1- Examen de los argumentos del cliente y sus justificaciones:

La metodología de ingreso al cliente será  de la conversación  dejándolo discurrir  libremente sobre una serie de tópicos que luego el filósofo irá sistematizando, ordenando, jerarquizando para obtener ciertas pautas de orientación de lo que se plantea de distinta manera el cliente. El problema pues es tener una idea cercana de la red mental que posee, es decir de la red y lógica conceptual que subyace tras sus palabras aparentemente incoherentes o sin sentido. Este es un tópico que hay que trabajar constantemente porque se presta a una serie de problemas. Aquí se toma en cuenta también el hecho de que hay que distinguir que corresponde al filósofo aplicado y que corresponde al  psicólogo o dedicado a otras disciplinas.

2- Clarificación y análisis de términos y conceptos:

Aquí se puede hacer uso de la variedad  de categorías, conceptos y términos presentes en los materiales llamados diccionarios de filosofía.  Lo interesante radicaría en como  establecemos la red o urdimbre o lógica conceptual de la gente.

3- Exposición de presupuestos implícitos  e implicaciones lógicas:

En todo razonamiento aparentemente inocuo o furioso o normal hay en la lógica conceptual de los sujetos un ámbito implícito y explícito  que supone implicaciones lógicas. Cuando se habla de  consideraciones explícitas podría ser en realidad razonamientos con los cuales justificamos cierto conjunto de ideas, en realidad armazones conceptuales con el cual nos defendemos de la curiosidad o los embates de la realidad bajo sus diversas modalidades. Pero si bien esto resulta interesante no lo es menos cuando actúan implícitamente estas consideraciones lógico-conceptuales que supone una  actitud lógica, es decir, hay presupuestos explícitos que obran como razonamientos  que son armazones protectores, lo más llamativo radica en las implicancias lógicas de cierta lógica implícita que se confunde con los razonamientos [de soporte explícito]  dando vida a una posición bifronte frente a los eventos y que por supuesto lleva a que los sujetos tengan casi una doble postura frente a la vida. La mas de las veces está lógica implícita es una lógica  actuada en la vida cotidiana, en síntesis las palabras expresan una armazón determinada mientras lo implícito refleja una posición en la acción, el comportamiento, lo cotidiano, lo práctico.  De aquí procede la incoherencia de nuestro comportamiento en la que la práctica desdice las palabras, o, a  la inversa, las  palabras desdicen la práctica. El concepto de lo lógico conceptual no hay que reducirlo a  la lógica formal, más bien hay que ubicarlo en el horizonte de una lógica conceptual dialéctica.  Las implicaciones lógicas habría que situarlas en un contexto que afecta los diversos niveles de la vida, lo ético, valorativo, volitivo, físico, metodología de la vida cotidiana, etc.

4- Exposición de contradicciones e incoherencias:

En este sector se debe poner en evidencia  las contradicciones e incoherencias entre lo implícito y explícito.

5- Rastreo de teorías filosóficas y su significado para los asuntos del cliente:

Por rastreo hay que entender  el conjunto de opiniones reiterativas que acompanan a un sujeto, como el conjunto de ideas que están presentes en su discurso, en rigor aquí de lo que se trata es de captar la lógica conceptual que hay detrás de su discurso, en última instancia de lo que se trata es de captar su lógica interna  conceptual y allí ubicar las reiteraciones, regularidades. Este es el significado permanentemente presente  en todo planteamiento de este tipo.

    a- Influencia de teorías previas.-

Por teorías previas hay que comprender la serie de concepciones y filosofías con el cual el sujeto enfrentaal mundo. En rigor es una mixtura de categorías y conceptos  que actúan implícita o explícitamente.  Porlo general   en varios niveles de entendimiento. I. Kant habla de las diversas categorías poniendo o distinguiendo en ellas a las  del entendimiento que se dan en el sentido común, un entendimiento  del sentido común. Estas categorías  son  desgraciadamente una de las cosas menos trabajadas en nuestra cultura,  pero  concebidas dentro de ciertos horizontes general  usualmente el católico.  Eso empero no debe hacernos olvidar que somos una amalgama en las que parcialmente se puede establecer una pauta pero no será drásticamente  visible, se une a esta cuestión que este proceso no es algo estático sino fuertemente dinámico. Es característico de este aspecto la comprensión de que  mentalmente nos ponemos en una sedimentación social bastante diferente en  todos los casos, es decir, no es casual que nuestros compatriotas carezcan de una conciencia histórica. Es claro  que este primer nivel del entendimiento implica igualmente un primer nivel de autoconciencia, una autoconciencia espontánea. Distinguir las teorías previas supone investigar en estos aspectos.

    b- Teorías  metodológicas solucionadoras.-

  Aquí hay que poner de relieve la metodologíay sentido común, es decir el conjunto de estrategias con el que enfrentamos  y resolvemos los problemas de la vida cotidiana. Usualmente las personas de la vida cotidiana se sujetan a las experiencias asimiladas en su experiencia cotidiana de otros para resolver sus problemas pero se ignora que es una cuestión de repetición para la solución de problemas. De lo que se trata es de que tengan un enfoque más efectivo y productivo de sus relaciones con el mundo material. Pero otro aspecto del mismo problema estriba en que el ser humano como conjunto de las relaciones sociales que desarrolla por contradicciones expresa de manera patente también que éste desarrolla desigualmente. Comenzaremos indicando que estos niveles pueden ser el  orgánico o físico, el psicológico, el volitivo, el valorativo y el de los ideales culturales.  Estos planos están estructurados dentro de ciertos modelos de  aproximación, paradigmas conceptuales o idealizaciones aproximadas,  que se modelan conforme a ciertas filosofías. La amplitud o limitación de las estrategias estará conforme a este horizonte general filosófico.     Entenderemos por estrategias el conjunto de pasos para llegar a determinada meta o fin, pero esto es algo que se puede hacer mucho más efectivo. Incluso es posible pensar que se puede manejar con absoluta eficacia  siendo el único problema la manera como se trabaja este plano.  Este conjunto de niveles que aquí se mencionan  generan cierto suelo común, nutricio, cierta sedimentación en la respuesta a problemas. Y no todos pueden ser trabajados  con el  mismo nivel de eficacia, hay ocasiones en que uno desarrolla  gigantesca y deformadamente y con ello direcciona y deforma a los otros niveles.  Otro ángulo del problema radica en que el ser humano enfrenta en cada situación concreta-cotidiana infinidad de  contradicciones de diverso  tipo,  nivel y profundidad  que a su vez repercute sobre la condición general de equilibrio de una especie de idealización general que contempla todos los niveles mencionados. Si miramos cada nivel y lo situamos en un horizonte sistémico no es difícil entender que estará sujeto a los vaivenes, imperativos y condicionantes de la biografía personal del sujeto en cuestión desarrollado en su cotidianidad.  El siguiente problema a resolver es cómo el sujeto reitera sus estrategias para solucionar  éstos.

Razón histórica

El iniciador de la consejería filosófica en el mundo es el filósofo G. Achenbach quien abrió en 1981 la primera consejería en Bergisch-Gladbach, Alemania. G. A. es un activo escritor filosófico y conferencista graduado con la tesis intitulada: Ganas y necesidad.Para este autor la filosofía hace mucho tiempo ha dejado de tener alguna relevancia en el estado y la sociedad  y no pasa de una ciencia reducida a los seminarios académicos, es decir languidece lleno de nada, carente de vida. Esta concepción de  la filosofía de nuestro autor lo lleva a que intente la recuperación de la filosofía  por medio de las consejerías. Pero tras su perspectiva se esconde una postura acerca del hombre, para G. A. todos los hombres son filósofos, tema del cual  dieran cuenta los filósofos antes de él, durante él y probablemente después de él. Y es probable que la dieran de manera implícita o indirecta. Pero no todos arribaron a la creación de las consejerías. La idea de que todos somos filósofos ha  sido planteada en los últimos tiempos en nuestro  país por F. Miro Quesada C (F. Miro Quesada: "Todos somos filósofos", artículo del Internet estiman que este experimento está condenado al fracaso; para otros es charlatanería; para otros resulta una novedad;  para otros una posibilidad; alguno considera el experimento del Proyecto de Filosofía Aplicada .....¡subversivo!; y otro nos considera una miserable pandilla pequeño burguesa.  En fin, de todo hay  en la viña filosófica)  y estimamos que hacer la filosofía y la consejería filosófica no es incompatible con el buen humor.
Pero asumido que todos somos filósofos suscita la siguiente interrogante: ¿por qué lo somos?, responde G. A que lo somos porque los sujetos disertan "en un metanivel con sus pensamientos", supone una "toma de posición con respecto a su pensar y a sus pensamientos". El problema que sigue es: ¿qué hacer asumido el metanivel y los límites del mismo?. Asumido el metanivel el sujeto comienza a dar vueltas en círculo, le domina la sensación de que pese a estar manipulando con algo nuevo y valioso (el metanivel) no da un paso adelante. Al sentir esto se desinfla el impulso de empezar algo distinto (explorar en el metanivel). El problema siguiente es:  ¿cómo salir de esto?. Aquí viene la función del filósofo. Aquí habrían dos aspectos:

1. A través de qué cuestiones llega el sujeto al problema  del límite en el metanivel.

2. El camino que esboza él mismo, con orientación del filósofo, que le sirva de referente, para después el mismo sujeto autoorientarse ("autotransformación de la experiencia para la autorrealización")  al aventurarse por otros aspectos en el metanivel.

Las cuestiones que nos llevan a un punto muerto en el metanivel pueden ser variados: crisis conyugales, esperanzas de autorrealización fracasadas, sensación de carencia de sentido de la vida, sobreexigencias provocadas por presiones y expectativas externas o internas, la sensación de fractura interior  al no sentir los diversos  aspectos personales como parte de un todo, etc. Esto implica algún grado de crisis en el metanivel. Por  supuesto habrá gente que se la pase muy bien con su estar elemental en el metanivel o con su crisis en él. Pero a otros lo conducirá al ámbito de la consejería filosófica. Incluso podrían ser empujados a buscar en la consejería sin necesidad de crisis alguna,  pero lo normal es que vaya a la consejería por algún punto muerto en su metanivel.
En la consejería  —según la lógica de G. Achenbach—el objetivo es la autorrealización que se entiende como "superar un déficit en la función  de subordinado a la generalidad"

El consejero filosófico.

Es un filósofo pero en tanto que está entrenado para develar problemas enredados. No interesa como profesor de filosofía, ni como sujeto que prescribe recetas a un sujeto concreto.  La base para el diálogo es la empatía e igualdad al conversar, no se somete a juicio al sujeto por lo que él es, ni por lo que dice, importa la libertad en el diálogo y la ausencia de chantaje. Cosas bastante difíciles de  manejar si el filósofo es un sujeto entrenado en la soberbia que dimana de su creencia de que son parte de una superélite y que el resto del mundo no vale la pena.
Después del experimento de G. Achenbach se amplió el interés por las consejerías filosóficas, hubo otros que se dedicaron a ellas. Desde 1987  en el Congreso Alemán de Filosofía intitulado "Unidad y Multiplicidad" en la ciudad de Giessen se discute el tema de consejerías filosóficas, tema que se seguirá discutiendo en posteriores congresos de filosofía. Finalmente respecto a las consejerías se puede encontrar más información en el Internet.
Una visión panorámica se puede ver en los textos de G. Witzany: Zur Theorie der Philosophischen Praxis,  Essen, Die blaue Eule, 1991 y M. Berg: Philosophische Praxen im deutschsprachigen Raum, Essen, Die blaue Eule, 1992. En nuestro país el Buho Rojo a través de la profesora Carmen Zavala viene implementando un seminario llamado: Lecciones de filosofía práctica, lectura y discusión de una selección de textos sobre filosofía de la práctica traducidos del alemán de los dos autores antes mencionados.

Octavio Obando - 1998
Enlaces internacionales sobre Consejería Filosófica:

The Philosophical Counseling Web Site